Esa misma tarde se encontró con la sacerdotiza iniciada, la de los cabellos plateados. Si su voluntad muchas veces necesitaba de estímulos para manifestarse más allá de sus fronteras mas estrechas, el encuentro con seres plenos de energía era, en general, uno de los mejores estímulos con los que podía contar. Sakapa venía bella y feliz, bebiendo, como de costumbre, de cada momento de la vida, absorbiendo el mundo como si lo pisara cada día por primera vez. Y de inmediato, su entusiasmo la llenó de esperanza.
En casa meditó sobre la importancia de reaccionar. Hacía mucho tiempo que había reconocido y nombrado cada una de sus dificultades y hacía también tiempo que se había dado cuenta que con las dificultades solo hay dos opciones: rendirse a las mismas o superarlas. Su orgullo no la impedía para nada rendirse a una dificultad, si esta dificultad no interfería con su vida, sus deseos, sus luchas. En este caso, las dificultades, después de reconocidas y asumidas, pasaban a llamarse hechos y ella las olvidaba como a algo desprovisto de grande importancia. Entender las estructuras sociales humanas y interesarse por ellas, por ejemplo, era algo que se le presentaba extremamente difícil. Reconocía mentalmente la importancia de una estructura que mantuviera a los hombres organizados, porque intuya que sin esta el caos podría sobrevenir muy rápidamente, pero en la practica, no lograba interesarse por esta estructura o mismo considerarla como algo de real. Sabía que era una incapacidad, una percepción particular de la realidad, o aparente realidad, que de algún modo se alejaba de la de las demás personas. Pero no la incomodaba para nada, así que lo consideraba más bien como una característica suya.
Pero lo de luchar por sus retos era diferente. Conocía la voz insidiosa que se infiltraba en su ser y la hacía perderse por horas, días, meses, años hasta, en una existencia paralela, que la alejaba del mundo palpable y hacía con que ella sólo bajara a este mundo si algo en el campo de las emociones necesitaba su atención. Pero sabía también, de modo racional y consciente, de que ella necesitaba mantener lazos con este mundo palpable, y no sólo lazos emotivos, también lazos prácticos y efectivos.
15 years ago
